literatura para reir, llorar o echarse un polvo

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Literatura para reír, llorar y de vez en cuando, echarse un polvo.
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martes, 7 de abril de 2015

la ducha

Nos gusta ducharnos después
(A mí me gusta el agua más caliente que a ella) 
y su rostro siempre es suave y tranquilo 
y ella me lava primero 
me extiende el jabón por los huevos 
los levanta 
los aprieta, 
luego me lava la polla: 
“¡oye, esto sigue duro!” 
luego me lava el vello de ahí abajo, 
la tripa, la espalda, el cuello, las piernas, 
yo sonrío, sonrío, sonrío, 
y después la lavo yo a ella… 
primero el coño, 
me pongo detrás, mi polla en sus nalgas 
suavemente enjabono los pelos del coño, 
lavo ahí con un movimiento suave 
tal vez me detenga más de lo necesario, 
luego las piernas por detrás, el culo, 
la espalda, el cuello, la hago girar, la beso, 
enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello, 
las piernas por delante, los tobillos, los pies, 
y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte… 

otro beso, y ella sale primero, 
se seca, a veces canta mientras yo sigo allí
pongo el agua más caliente 
disfrutando los buenos momentos del milagro amoroso 
luego salgo… 

normalmente es por la tarde y todo está tranquilo
ý mientras nos vestimos hablamos sobre qué otra cosa 
podríamos hacer, 
pero el estar juntos lo resuelve casi todo, 
en realidad, lo resuelve todo 
porque mientras esas cosas están resueltas 
en la historia de un hombre y 
una mujer, es diferente para cada uno 
mejor y peor para cada uno… 

para mí, es tan espléndido como para recordarlo 
después de la marcha de los ejércitos 
y de los caballos que pasan por las calles fuera 
depués de los recuerdos del dolor y el fracaso 
y la desdicha: 

Linda, tú me has traído esto 
cuando te lo lleves 
hazlo lenta y suavemente 
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños 
en lugar de en vida, 
amén.


CHARLES BUKOWSKI 

Mis gatos-Charles Bukowski


ya sé. ya sé.
son limitados, tienen necesidades
y preocupaciones
distintas.

pero los observo y aprendo de ellos.
me gusta lo poco que saben,
que es
tantísimo.

se quejan pero nunca se
preocupan.
caminan con una dignidad sorprendente.
duermen con una simplicidad directa que
los seres humanos sencillamente no podemos
comprender.

sus ojos son más
hermosos que los nuestros.
y pueden dormir 20 horas
al día
sin vacilar ni sentir
remordimientos.

cuando me siento
bajo de ánimos
me basta con
observar a mis gatos
y me
vuelve
la valentía.

estudio a estas
criaturas

son mis
maestros.